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Mantenimiento de APPs.

Una vez desarrollada una APP, se hace necesario velar por su seguridad. No es lo mismo corregir incidencias y mantener la APP actualizada, que evolucionar y hacer crecer la APP. Puedes contratar mantenimiento correctivo para tener tranquilidad o evolutivo para avanzar cada mes con mejoras.

Correctivo desde 150 €/mes
Evolutivo desde 1750 €/mes
Impuestos + IVA
Mantenimiento tecnológico para apps, webs, sistemas y plataformas digitales

Lanzar una APP es empezar. Mantener es avanzar.

Las apps y sistemas digitales desarrollados a medida necesitan actualizaciones, correcciones, revisiones, publicaciones, mejoras y evolución continua.

Pero no todo mantenimiento es igual. Una cosa es corregir errores e incidencias para mantener vivo el sistema. Otra totalmente distinta es evolucionarlo con nuevas funcionalidades, mejoras y un calendario de nuevas versiones planificado.

Por eso separamos claramente mantenimiento correctivo y mantenimiento evolutivo, para que cada empresa pueda contratar el grado de acompañamiento que necesita en cada momento.

Mantenimiento correctivo y evolutivo, no son lo mismo.

Diferenciar ambos tipos de mantenimiento es imprescindible y puede evitar muchas confusiones desde el inicio. No es lo mismo actuar de forma “pasiva” solucionando cualquier incidencia que pudiera producirse, que actuar de forma totalmente proactiva proponiendo mejoras, nuevas soluciones y evoluciones. Un tipo de mantenimiento hace que el sistema siga vivo y estable, el otro tipo, hace que el sistema evolucione.

Mantenimiento Correctivo

Para arreglar, estabilizar y mantener vivo el sistema.

Está pensado para APPs que no necesitan nuevas funcionalidades pero sí necesitan soporte técnico, solución de incidencias y resolución de errores. Además, en los casos que aplique es necesario revisar todos los avisos de Google Play y App Store para que la App siga viva en los stores.

Incluye

  • Incidencias.
  • Errores.
  • Avisos de tiendas.
  • Actualizaciones necesarias.
  • Ajustes de estabilidad.
  • Revisión técnica.
  • Soporte según criticidad.

No incluye

  • Nuevas funcionalidades.
  • Nuevos módulos.
  • Nuevas pantallas.
  • Rediseños.
  • Mejoras de producto.
  • Automatizaciones nuevas.
Encaja si: quieres proteger la estabilidad de una app, backend, panel o sistema que ya está funcionando.
Cuando mantener ya no compensa

A veces, seguir corrigiendo no es la mejor inversión.

Hay aplicaciones que pueden mantenerse y evolucionar durante años. Otras acumulan problemas técnicos, dependencias antiguas o limitaciones que hacen que cada cambio sea más lento y costoso.

Antes de asumir el mantenimiento revisamos el estado real del sistema. Si seguir reparándolo no tiene sentido, te lo diremos con claridad y valoraremos si conviene plantear una nueva versión.

Ver desarrollo de Apps móviles

Velamos por tu seguridad. Evolucionamos juntos.

01
Diagnóstico inicial Revisamos el estado inicial de la APP para entender el punto de partida técnico, funcional y operativo.
02
Clasificación del mantenimiento Según el plan contratado, organizamos qué es correctivo, qué es evolutivo y qué requiere una fase aparte.
03
Priorización de incidencias Ordenamos errores, avisos, bloqueos, ajustes técnicos y tareas según impacto, urgencia y criticidad.
04
Corrección y estabilización Revisamos y solucionamos incidencias, aplicamos los ajustes necesarios y mantenemos vivo el sistema.
05
Mejoras continuas En los planes evolutivos planificamos nuevas pantallas, mejoras visuales, nuevas funcionalidades y publicaciones.
06
Seguimiento y medición Revisamos el avance, reportamos tareas realizadas y ajustamos prioridades según el uso real del producto.
Planes de mantenimiento

Mantenimiento según el momento de tu producto.

Basados en referencias de planes de mantenimiento correctivo y evolutivo real. Sirven como punto de partida para definir horas, criticidad, soporte, publicaciones y nivel de evolución mensual.

Planes de mantenimiento correctivo

Para arreglar incidencias, estabilizar y mantener el sistema funcionando.

ReÁnima Tranquilidad

Para sistemas con bajo movimiento que necesitan una base de soporte.

Desde 150 €/mes + IVA · hasta 2 h/mes
  • Hasta 2 h/mes no acumulables.
  • Revisión de incidencias.
  • Soporte correctivo básico.
  • Gestión de avisos de App Store y Google Play, si aplica.
  • Respuesta en un máximo de 48 h laborables.
  • Sin permanencia.
Encaja si: tu sistema tiene poco movimiento, pero necesitas una base técnica de seguridad.
Hablemos y veamos si encaja

ReÁnima Vigilancia+

Para apps y plataformas que necesitan mayor cobertura y prioridad técnica.

Desde 750 €/mes + IVA · hasta 8 h/mes
  • Hasta 8 h/mes de soporte correctivo acumulables hasta 2 meses.
  • Cobertura de app, API, backend o panel.
  • Diagnóstico y corrección de incidencias.
  • Priorización según gravedad e impacto.
  • Gestión de avisos de App Store y Google Play, si aplica.
  • Tiempos de respuesta prioritarios.
  • Sin permanencia.
Encaja si: el producto ya es sensible para la operación y no puede quedarse parado.
Hablemos y veamos si encaja
Planes de mantenimiento evolutivo

Para avanzar cada mes con mejoras, nuevas funcionalidades, versiones y planificación.

ReÁnima Avance

Para mejorar tu producto poco a poco, sin abrir un proyecto nuevo por cada cambio.

Desde 1.500 €/mes + IVA · hasta 20 h/mes
  • Reunión mensual para ordenar necesidades.
  • Priorización de las mejoras más importantes.
  • Pequeñas evoluciones funcionales.
  • Ajustes de experiencia y diseño.
  • Coordinación del desarrollo, pruebas y publicación.
  • Análisis funcional antes de desarrollar.
  • Seguimiento claro de lo realizado y lo siguiente.
  • Acompañamiento directo de ReÁnima.
  • Sin permanencia.
Encaja si: quieres mejorar de forma continua sin convertir cada ajuste en un proyecto nuevo.
Hablemos y veamos si encaja

ReÁnima Transforma+

Para empresas que gestionan su App como un producto clave del negocio.

Desde 4.800 €/mes + IVA · evolución mensual avanzada
  • Dirección y coordinación continua del producto digital.
  • Hoja de ruta alineada con los objetivos del negocio.
  • Planificación mensual y seguimiento operativo semanal.
  • Evolución coordinada de todos los elementos del producto.
  • Análisis funcional de nuevas necesidades.
  • Priorización continua según impacto y urgencia.
  • Gestión de pruebas, publicaciones y nuevas versiones.
  • Coordinación de todos los perfiles necesarios.
  • Seguimiento de riesgos, dependencias y decisiones técnicas.
  • Informe mensual de avances y próximos objetivos.
  • Revisión estratégica trimestral.
  • Acompañamiento cercano del equipo de ReÁnima.
  • Sin permanencia.
Encaja si: necesitas tratar tu App como un producto vivo, no como un proyecto más.
Hablemos y veamos si encaja
No todas las situaciones se resuelven igual

Puede que tu siguiente paso no sea otro plan de mantenimiento.

Después de revisar el estado de la aplicación, pueden darse distintos escenarios. Lo importante es elegir el que tenga más sentido técnico y económico para tu empresa.

La aplicación actual ya limita demasiado

Si el sistema acumula problemas, su tecnología ha quedado obsoleta o cualquier cambio exige demasiado tiempo, puede ser más razonable plantear una nueva versión.

Definimos primero qué merece conservarse, qué debe cambiar y cuál sería el alcance realista de la nueva aplicación.

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Necesitas resolver un proceso interno concreto

Si la necesidad se utiliza principalmente desde el navegador y consiste en ordenar una tarea, centralizar información o reducir trabajo manual, puede encajar mejor una aplicación web interna.

Una solución más pequeña, proporcionada y centrada únicamente en el problema que necesitas resolver.

Ver aplicaciones web internas

Hablemos antes de dejar tu App sin el cuidado que merece.

Estamos encantados de escuchar tu situación y ver de que modo podemos ayudarte. En ReÁnima te aseguramos que nos interesa mucho más conocer tu negocio, que valor aporta tu App en la consecución de tus objetivos y darte nuestra opinión más honesta posible.

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Dudas habituales

Preguntas frecuentes.

Resolvemos las dudas más habituales antes de contratar el mantenimiento correctivo o evolutivo de una app, aplicación web o plataforma: precios, cobertura, incidencias, actualizaciones, proveedores externos y continuidad del producto.

El mantenimiento correctivo resuelve errores, incidencias, incompatibilidades y problemas técnicos para conservar estable una app, aplicación web o plataforma.

El mantenimiento evolutivo permite avanzar con nuevas funcionalidades, mejoras de experiencia, automatizaciones, integraciones y versiones planificadas. Una incidencia corrige algo que debería funcionar; un evolutivo modifica o amplía el producto.

Prácticamente todas necesitan algún nivel de seguimiento. Android, iOS, navegadores, librerías, servidores, APIs, certificados y políticas de las tiendas cambian con el tiempo.

Sin mantenimiento, una aplicación puede acumular errores, utilizar tecnología obsoleta, dejar de ser compatible o generar una mala experiencia. Lo importante es contratar una cobertura proporcionada a su uso, criticidad y ritmo de evolución.

La garantía cubre errores reproducibles relacionados con el alcance desarrollado, entregado y aprobado. No cubre nuevas funcionalidades, ampliaciones o cambios de criterio.

El mantenimiento se ocupa de la continuidad posterior: nuevas incidencias, compatibilidad, actualizaciones, cambios en servicios externos, mejoras y evolución del producto. Conviene planificarlo antes de publicar o al finalizar la garantía.

El servicio puede cubrir apps para Android e iOS, aplicaciones web, backend, API, panel de administración, base de datos, servidores e integraciones.

Antes de comenzar debe identificarse qué sistemas, repositorios, tecnologías, cuentas y servicios forman parte del mantenimiento. Muchas incidencias que parecen pertenecer a la app proceden realmente del backend, la base de datos o un proveedor externo.

En ReÁnima, el mantenimiento correctivo parte desde 150 € al mes + IVA y el mantenimiento evolutivo desde 1.500 € al mes + IVA.

El precio depende del estado del producto, su tecnología, los sistemas incluidos, la frecuencia de incidencias, la criticidad, las integraciones, la capacidad mensual y el seguimiento necesario. Puedes consultar los planes de mantenimiento correctivo y evolutivo.

ReÁnima Tranquilidad, desde 150 €/mes + IVA, está pensado para productos estables que necesitan una cobertura básica ante incidencias y pequeños ajustes.

ReÁnima Estabilidad, desde 350 €/mes + IVA, ofrece una cobertura correctiva más recurrente. ReÁnima Vigilancia+, desde 750 €/mes + IVA, está orientado a productos con mayor complejidad, criticidad, actividad o dependencia de servicios externos.

ReÁnima Avanza, desde 1.500 €/mes + IVA, permite realizar pequeñas mejoras y ajustes funcionales de forma progresiva.

ReÁnima Evoluciona, desde 2.500 €/mes + IVA, está pensado para productos con roadmap continuo y mejoras mensuales. ReÁnima Transforma+, desde 4.800 €/mes + IVA, ofrece mayor capacidad para nuevos módulos, integraciones, automatizaciones y cambios relevantes de producto.

Sí. Muchas aplicaciones necesitan corregir incidencias y, al mismo tiempo, seguir incorporando mejoras. En esos casos se combina una cobertura correctiva con capacidad evolutiva mensual.

Las prioridades se ordenan según el impacto. Una incidencia crítica puede desplazar temporalmente una mejora para proteger la continuidad del servicio. ReÁnima informa de cómo afecta ese cambio al roadmap y a la capacidad disponible.

No. El mantenimiento correctivo corrige, revisa y estabiliza lo que ya existe. Las nuevas pantallas, funcionalidades, módulos, automatizaciones, rediseños e integraciones se consideran trabajo evolutivo.

Tampoco el mantenimiento evolutivo permite desarrollar de forma ilimitada. Si una mejora supera la capacidad contratada, puede dividirse en fases, trasladarse al mes siguiente o presupuestarse de forma independiente.

Los planes se plantean sin permanencia, salvo acuerdo específico. Pueden contratarse con facturación mensual o anual, y las condiciones de cancelación y preaviso quedan recogidas en el contrato.

También es posible revisar el plan cuando cambian las incidencias, la criticidad o el roadmap. La idea es disponer de la capacidad necesaria sin mantener una cobertura excesiva ni quedarse corto.

Puede existir una acumulación limitada de capacidad según el plan. Su límite, caducidad y condiciones deben aparecer en la propuesta o el contrato.

Si una necesidad supera la capacidad mensual, podemos priorizarla para el mes siguiente, dividirla en versiones, ampliar temporalmente la dedicación o preparar un presupuesto independiente. No se ejecutan costes adicionales sin aceptación previa.

Las incidencias se comunican por el canal acordado, indicando qué ocurre, a quién afecta, desde cuándo y cómo puede reproducirse. Las capturas, vídeos y ejemplos ayudan a comenzar antes el análisis.

La prioridad depende del impacto. Una incidencia crítica impide utilizar una función esencial; una alta afecta de forma importante a la operativa; y una normal permite seguir trabajando. Las incidencias críticas tienen prioridad sobre las mejoras no urgentes.

No. El tiempo de respuesta indica cuándo se confirma la recepción y comienza el análisis. El tiempo de solución depende de la causa, la complejidad, la capacidad de reproducir el error y la posible intervención de terceros.

Los planes estándar no incluyen normalmente cobertura garantizada 24 horas, fines de semana o festivos. Si el negocio necesita disponibilidad fuera del horario habitual, debe definirse un servicio específico con SLA, cobertura y coste propios.

Puede incluir la revisión de avisos, actualización de dependencias y preparación técnica de publicaciones en App Store y Google Play, siempre dentro del alcance y capacidad contratados.

La aprobación y los plazos de Apple, Google, APIs, servicios cloud, pasarelas de pago y otros proveedores no dependen de ReÁnima. Los costes de hosting, servidores, licencias, mapas, SMS y servicios externos corresponden normalmente al cliente.

Sí, pero normalmente necesitamos una revisión técnica previa. Analizamos el código, la arquitectura, los accesos, los repositorios, la documentación, la infraestructura, las integraciones y las publicaciones.

Esta revisión permite detectar deuda técnica, riesgos e incidencias acumuladas y decidir si puede comenzar directamente el mantenimiento o si primero hace falta una fase de estabilización.

Habitualmente necesitamos acceso al código fuente, repositorios, servidores, base de datos, backend, tiendas, servicios externos y documentación disponible.

También necesitamos conocer las incidencias actuales, las prioridades y el roadmap. Si no existe código fuente o no pueden recuperarse los activos técnicos, puede ser necesario reconstruir total o parcialmente la solución.

Sí, pero normalmente no se comienza directamente con una cuota mensual. Primero puede ser necesaria una auditoría o fase de estabilización para conocer qué funciona, qué falta y qué riesgos existen.

Esa fase puede incluir la recuperación de accesos, resolución de errores acumulados, revisión de publicaciones, ordenación de entornos y reducción de deuda técnica. El objetivo es dejar una base suficientemente estable para asumir después su continuidad.

Puede convenir cuando la tecnología está obsoleta, el código no permite evolucionar con seguridad, faltan los accesos, cualquier cambio resulta demasiado costoso o las limitaciones técnicas afectan al negocio.

Antes de recomendar una reconstrucción comparamos el coste y el riesgo de seguir corrigiendo frente a desarrollar una nueva versión. Cuando mantener ya no compensa, podemos valorar un nuevo desarrollo de app móvil para empresas.

No todas las nuevas necesidades deben incorporarse a la aplicación móvil. Si se trata de sustituir un Excel, centralizar formularios, ordenar solicitudes o mejorar un proceso interno, puede ser más eficiente crear una herramienta independiente.

En ese caso podemos valorar una aplicación web para empresas con un alcance más pequeño y proporcionado al problema, evitando añadir complejidad innecesaria al producto principal.

Primero realizamos una reunión para entender el estado del producto, los sistemas implicados, las incidencias, la criticidad y las mejoras previstas. Si es necesario, solicitamos accesos o planteamos una auditoría.

Después recomendamos la cobertura más pequeña que pueda responder razonablemente a la necesidad. Durante el servicio se registran incidencias, prioridades, decisiones y trabajo realizado. Según el plan, también se incluyen reuniones y reportes periódicos para mantener visible qué se está haciendo y qué viene después.