Tu equipo trabaja fuera de la oficina
Técnicos, comerciales, repartidores, operarios o personal en movilidad necesitan acceder, registrar o actualizar información desde el móvil.
Desarrollamos APPs móviles que mejoran los procesos y optimizan la comunicación. Primero definimos qué debe resolver la app. Después trazamos el plan de construcción ideal.
Empieza por lo que aporta valor desde el primer día.
Muchas empresas llegan pidiendo una app porque sienten que necesitan dar un salto digital. A veces tienen razón. Otras veces, antes de desarrollar, conviene ordenar el proceso, definir usuarios, priorizar funcionalidades y decidir qué debe entrar en la primera versión.
Una app móvil tiene sentido cuando el móvil es el canal natural: clientes que interactúan desde fuera, técnicos en campo, comerciales, usuarios recurrentes, comunidades, operativa en movilidad o procesos donde la inmediatez importa.
Cuando el proceso es interno, el móvil no es el canal principal y la necesidad tiene un alcance reducido, puede tener más sentido desarrollar una aplicación web interna.
No todas las empresas necesitan una app, pero hay situaciones donde el móvil es el canal natural para trabajar, comunicarse, registrar datos o mejorar la experiencia del usuario.
Técnicos, comerciales, repartidores, operarios o personal en movilidad necesitan acceder, registrar o actualizar información desde el móvil.
Reservas, solicitudes, pedidos, avisos, comunidad, contenido, seguimiento o servicios digitales.
La app puede centralizar flujo, datos, estados y comunicación.
Usuarios, acciones, estados, actividad, incidencias, solicitudes o comportamiento dentro del sistema.
Si la herramienta se va a utilizar principalmente desde el navegador, por un equipo interno y para resolver una tarea concreta, puede que no necesites publicar una app en App Store o Google Play.
En esos casos podemos crear una aplicación web más sencilla, con un alcance acotado y centrada únicamente en el proceso que necesitas mejorar.
Ver aplicaciones web internas
Después del lanzamiento pueden aparecer incidencias, cambios en políticas de Apple y/o Google, nuevas necesidades y peticiones de los usuarios así como funcionalidades que se consideran necesarias añadir.
Podemos continuar acompañandote gracias a nuestro servicio de mantenimiento correctivo y evolutivo para cuidar la estabilidad de la app y hacerla avanzar cuando lo necesites.
Ver mantenimiento de Apps
Basados en los precios actuales de planes de desarrollo a medida. Sirven como punto de partida para entender inversión, alcance y nivel de acompañamiento.
Para empresas que necesitan una primera versión funcional de su app para Android e iOS, con un alcance reducido.
Para empresas que necesitan una app más completa y lista para su uso real.
Para empresas que necesitan una app más compleja con integraciones y mayor alcance.
Antes de elegir un plan conviene comprobar qué tipo de solución encaja realmente con tu situación.
Si quieres sustituir un Excel, centralizar formularios, ordenar solicitudes o reducir una tarea manual, puede encajar mejor una aplicación web interna con un alcance más pequeño.
Ver aplicaciones web internasSi necesitas corregir incidencias, actualizar una app, asumir un desarrollo realizado por otro proveedor o incorporar mejoras, probablemente necesites mantenimiento y no un nuevo desarrollo.
Ver mantenimiento de appsCuéntanos qué proceso de tu empresa quieres optimizar, qué problema quieres solucionar o qué nueva idea quieres convertir en un producto digital. Te ayudaremos a aterrizarlo en una App que te acerque a tu objetivo y con una inversión controlada.
Y si vemos que una App móvil no es la solución adecuada para tu caso, te lo diremos honestamente y te orientaremos hacia una alternativa más proporcionada.
Agendar una llamadaNuestro asistente te ayuda a entender cuál es la inversión aproximada necesaria para el desarrollo de la App que necesitas.
Una vez que hayas completado todos los pasos, detectaremos si lo que encaja con tu situación es una App móvil, una aplicación web interna, mantenimiento o una fase inicial de consultoría y/o definición.
Resolvemos las dudas más habituales antes de desarrollar una app móvil: precio, alcance, Android e iOS, funcionalidades, publicación, propiedad, garantía y mantenimiento.
En ReÁnima, el desarrollo de una app móvil para empresas parte desde 7.950 € + IVA. El precio final depende del número de usuarios, pantallas, funcionalidades, integraciones, backend, panel de administración, pagos, geolocalización, diseño y complejidad del proyecto.
Los precios publicados son puntos de partida. Antes de preparar una propuesta revisamos el problema, el objetivo y el alcance de la primera versión. Puedes consultar nuestros planes de desarrollo de apps móviles.
ReÁnima Emprende, desde 7.950 € + IVA, está pensado para una primera versión funcional con un alcance acotado. ReÁnima Opera, desde 12.950 € + IVA, incorpora mayor profundidad funcional, más pantallas, perfiles, flujos y, cuando sea necesario, backend o panel de gestión.
ReÁnima Evoluciona, desde 15.950 € + IVA, está orientado a aplicaciones más completas, con integraciones, arquitectura más preparada para crecer y mayor acompañamiento funcional. Si el alcance supera estos puntos de partida, preparamos una propuesta a medida.
Podemos facilitar un rango inicial de inversión, pero necesitamos definir usuarios, funcionalidades, flujos, integraciones y dependencias antes de presentar un precio cerrado responsable.
Cuando el proyecto lo permite, el pago puede organizarse por fases, hitos o mensualidades. Si la inversión disponible no permite desarrollar una app móvil completa, podemos estudiar una primera validación, reducir el alcance o valorar una aplicación web para empresas.
No. Una app móvil tiene sentido cuando el teléfono es el canal principal: usuarios recurrentes, equipos en movilidad, notificaciones, cámara, geolocalización o acceso inmediato desde iOS y Android.
Si la herramienta será principalmente de uso interno, se utilizará desde navegador o debe resolver una tarea concreta, puede encajar mejor una aplicación web interna para empresas. Primero analizamos el problema y después recomendamos la tecnología.
Tiene sentido cuando la aplicación resuelve un problema concreto y el móvil aporta una ventaja clara: trabajar fuera de la oficina, recibir avisos, consultar información inmediata, registrar actuaciones, utilizar cámara o geolocalización o atender a clientes y comunidades recurrentes.
No suele convenir cuando el problema todavía no está validado, el uso móvil no es necesario o la inversión no puede justificarse mediante ahorro de tiempo, ingresos, control o mejora del servicio.
Sí. Un MVP o producto mínimo viable es una primera versión útil que resuelve el problema principal y permite comprobar el uso real antes de incorporar más funcionalidades.
Si todavía no tienes clara la solución, podemos realizar una fase previa de diagnóstico y definición funcional para ordenar la idea, identificar usuarios, revisar riesgos, priorizar funcionalidades y concretar qué debe entrar en la primera versión.
Sí. Nuestros planes contemplan el desarrollo de aplicaciones para Android e iOS. La estrategia se define según el público, el alcance, el presupuesto, las funcionalidades y el mantenimiento que necesitará el producto.
En algunos proyectos puede ser razonable priorizar una plataforma, lanzar primero una versión o utilizar una aplicación web. Esa decisión se toma antes de desarrollar, no por inercia.
Sí. Podemos desarrollar un backend para gestionar datos, usuarios, seguridad y reglas de negocio, así como un panel de administración para gestionar contenidos, pedidos, reservas, incidencias, informes o permisos.
También podemos conectar la app con un ERP, CRM, API o software existente, siempre que exista una vía técnica fiable. Si el sistema externo no tiene API, está cerrado o no dispone de documentación, la integración deberá estudiarse aparte porque puede aumentar el riesgo, el plazo y la inversión.
Una app puede incluir pagos, suscripciones, mapas, geolocalización, notificaciones, chat, contenidos, reservas, pedidos, marketplace, diferentes perfiles de usuario, funcionamiento parcial sin conexión e inteligencia artificial aplicada a una tarea concreta.
No todas estas funcionalidades tienen la misma complejidad. Antes de incorporarlas definimos quién las utilizará, qué problema resuelven, qué datos necesitan y qué impacto tendrán en el alcance, el coste y el mantenimiento posterior.
Sí, siempre que la arquitectura se diseñe teniendo en cuenta el crecimiento previsto. Valoramos usuarios simultáneos, volumen de datos, notificaciones, integraciones, seguridad e infraestructura necesaria.
También podemos migrar información desde sistemas anteriores, pero antes debemos revisar el formato, la calidad, la estructura y el volumen de los datos. Una carga inicial no equivale a una migración masiva o a una limpieza completa de información.
Sí. Antes de desarrollar trabajamos la definición funcional, la interfaz y la experiencia de usuario. Presentamos los diseños mediante una maqueta o prototipo navegable para revisar pantallas, acciones y recorridos.
El funcionamiento se completa con documentación y, cuando corresponde, explicaciones en vídeo. El objetivo es aprobar el alcance y detectar ajustes antes de programar, cuando todavía son más sencillos y menos costosos.
Comenzamos con una reunión de onboarding y organizamos el desarrollo por fases funcionales. Cada fase pasa por definición, diseño, validación, desarrollo, pruebas internas y revisión del cliente.
Tendrás un interlocutor principal, actualizaciones periódicas y resúmenes de las reuniones relevantes. El cliente debe designar una persona con capacidad para decidir, facilitar accesos y contenidos y revisar las entregas dentro de los plazos acordados.
El plazo depende del alcance, el número de fases, los perfiles de usuario, las integraciones, el diseño y la velocidad de las validaciones. Una primera versión acotada requiere menos tiempo que una plataforma con varios sistemas y reglas de negocio complejas.
La fecha se concreta después de definir el alcance. Apple, Google, pasarelas de pago, APIs, proveedores externos y retrasos en las validaciones pueden afectar al calendario.
Cada fase pasa por pruebas y control de calidad interno antes de presentarse al cliente. Los errores detectados se devuelven a desarrollo para su corrección.
Después, el cliente prueba y valida el resultado dentro del plazo acordado. Habitualmente se establecen diez días laborables para revisar diseños, prototipos y entregas relevantes. Si durante ese periodo se solicitan cambios de alcance, informamos antes de su impacto en precio y calendario.
Sí, cuando la publicación forma parte del alcance. Preparamos técnicamente la aplicación y gestionamos el envío a App Store y Google Play. Las cuentas de Apple y Google deberían pertenecer al cliente para que conserve el control de las publicaciones.
La aprobación final y los tiempos de revisión dependen de Apple y Google. Si la aplicación es rechazada, revisamos el motivo y realizamos los ajustes técnicos que correspondan al alcance contratado.
Hosting, servidores, mapas, SMS, APIs, SDK, licencias, servicios cloud, cuentas de Apple y Google y pasarelas de pago pueden tener costes propios. Las comisiones y condiciones de estos proveedores no se incluyen salvo que la propuesta indique expresamente lo contrario.
Los textos legales, políticas de privacidad, condiciones de uso y contratos deben ser facilitados por el cliente o por un profesional especializado. ReÁnima puede encargarse de su implementación técnica dentro de la aplicación.
Una vez abonado íntegramente el proyecto, el cliente obtiene los derechos sobre el desarrollo específico creado para su solución. ReÁnima conserva sus metodologías, conocimientos y componentes genéricos, y las librerías externas mantienen sus propias licencias.
El cliente puede continuar con otro proveedor cuando el proyecto esté pagado y se hayan entregado los elementos acordados. Los contratos incluyen obligaciones de confidencialidad y, cuando sea necesario, puede firmarse un acuerdo específico antes de compartir información sensible.
Sí, pero antes necesitamos revisar el código, la tecnología, la documentación, los accesos, las cuentas de publicación, el backend, las integraciones y la infraestructura.
Una aplicación creada por otro proveedor puede requerir una auditoría, correcciones previas o una fase de estabilización. Después de la revisión podremos indicar si conviene continuar el sistema, reconstruir alguna parte o contratar un servicio de mantenimiento de aplicaciones.
Actualmente, ReÁnima Emprende incluye 30 días de garantía técnica, ReÁnima Opera incluye 60 días y ReÁnima Evoluciona incluye 60 días ampliables. Las condiciones definitivas quedan recogidas en la propuesta y el contrato.
La garantía cubre incidencias reproducibles imputables al desarrollo realizado y relacionadas con el alcance aprobado. No cubre nuevas funcionalidades, ampliaciones, cambios de criterio, modificaciones de diseños aprobados o problemas provocados por tiendas, APIs, sistemas operativos o proveedores externos.
Después de publicar comienza el uso real. Pueden aparecer incidencias, cambios en iOS o Android, actualizaciones de librerías, nuevas necesidades de los usuarios o funcionalidades que convenga incorporar.
También podemos configurar analítica para conocer accesos, pantallas y acciones relevantes. Una vez finalizada la garantía, la continuidad puede gestionarse mediante mantenimiento correctivo y evolutivo para conservar la estabilidad y seguir mejorando el producto.